Paseo Ahumada. 2 de la tarde. El calor es sofocante y no tiene piedad a los androides que vienen de sus entretenidad compras de Tricot, Almacenes París, Falabella, Feria Del Disco y de todos esos lugares que te ven sólo como un billete ambicioso que camina. Cristóbal va en busca de una pulsera con puntas. Se dirige a Eurocentro; lugar recomendado por su amigo homosexual frustrado Jorge. Cristóbal siente las miradas de las personas, se ríen de él. Su ceño fruncido no logra disimular la vergüenza y malestar que siente en ese momento.
-¡Pobre hueón! - le gritó una persona que lustraba zapatos.
Cristobal se dio vuelta para mirar a esa persona que andaba con su negro y sucio uniforme de Vetun Virginia y aspecto de Charles Manson por su asqueroso y descuidado pelo. De su larga barba a lo ZZ Top se desprendía una gota de saliva que se escapaba de su destrozada dentadura, donde su sarcástica sonrisa logró poner enfurecido a Cristóbal. Se acercaba a cuyo destino y bajó al subterráneo.
-Este es mi mundo, acá hay hueónes que son como yo - pensó para sí mismo.
Cuando iba bajando la escalera mecánica se dio cuenta que lo que era motivo de risa no era su mohicano verde con negro que lo caracterizaba e identificaba siempre en los recitales Punks que se realizaban en Laberinto,
-Toma Sonya!. Muere Sonya!. Jajajaja, nunca te vuelvas a meter con Liu-Kang! - Gritaba desesperado un niño de aproximadamente 13 años.
En aquella tienda de discos se encontraban demasiados discos que Cristóbal deseaba tener y escuchar. Uno de ellos era la edición doble de "Salve y ¿Ahora Qué?" de
-Malditos nerds de mierda, ¿cómo mierda ven esas hueás de monos?
Cristóbal tiene una gran trauma con esos monos japoneses. Hace 2 años su hermano menor Sergio fue encontrado muerto en el patio de su escuela, Después de haberse refalado con una barra de jabón Popeye que había dejado el auxiliar mientras iba a buscar su trapito con figuritas marinas, el resultado fue que Sergio no pudo percatarse de ese resbaloso objeto y al pisarlo se cayó del sexto piso. Sergio estaba jugando a creerse Vegeta con su amigo Marco que simulaba ser Gokú:
-Kame-Hame-Haaaa pobre hueón! - Le decía Sergio.
-Yiaaa!. Nunca me destruirás con tus amanerados poderes de mariposa con diarrea! - Le respondía con gran furia Marco.
-No huyas de mí, maldito colisón con ampollas verdes!
Cristobal sigue su camino y se encuentra con una tienda de tatuajes. Donde un señor que tenía tatuado a Hitler en el brazo derecho estaba tatuando una bandera chilena a un adolescente rapado y lentes. Apuró el paso y se encontró con una tienda de luces amarillas. "Marijuana Rock" era aquel local que exhibía una chaqueta con el parche de los The Exploited. Él la deseaba. Su chaqueta de Circle Yerks ya estaba algo rota y desteñida, debido a la cantidad de patadas que ha recibido por ciertas agrupaciones Skinheads partidarias del grupo Nacional Socialista (NS) por acompañar a su amigo David a marchas y protestas en favor a las minorías sexuales. Se decide entrar a la tienda.
-Oye loco, ¿A cuanto está la chaqueta de los Exploited?
-Veinte luca'.
-¿Tan cara?
-Si po. Si son los Exploited po' loco.
En sus bolsillos sólo disponía de nueve mil pesos, ya se había gastado mil pesos en una cajetilla de veinte cigarros en un quiosco donde primaban portadas como "Karen Paola : Es una gran emoción sentirme una artista" gracias al gentil auspicio de Las Últimas Noticias. En la tienda se esuchaba Sweet Home Alabama, y el incienso con olor a una supuesta Cannabis hizo decidir a Cristobal arrancar luego de ese local. Cuando vio las pulseras de cuero con puntas que estaban en vitrina, se dispuso a comprarse la más costosa: $7000. Que consistía en 6 grandes clavos incrustados en esa gruesa y negra pulsera. Al salir de esas oscuras cuatro paredes con escasa luz amarilla dobló hacía su izquierda y se encontró con 2 adolescentes vestidos de negro, pelos en punta repletos de gel, cadenas triples y las características zapatillas Adidas que usaba el Chino Moreno de los Deftones en el video clip "Back To School".
-Oh loco!. Ya salió el nuevo disco de Soulfly!. ¿Cuanto tienes?
-Como treinta mil pesos - le contesta su amigo.
-Ya po' loco. Tenemos que puro comprarlo loco!
-No. Prefiero comprarme el de Chimaira loco. Terrible brutal loco. Terrible carnaza.
Una de las cosas que a Cristóbal le enfurecían mucho, era encontrarse con personas con poleras lavaditas por sus madres que les otorgan más de veinte mil pesos para comprarse discos originales y accesorios que están a la moda.
-Quítate de mi camino maldito Pony pong saltarín.
-¿Qué onda loco?. ¿Qué te he hecho?
-¡¿Qué hueá pendejo culiao?!, te quitai de mi camino antes que te saque la chucha a pata'en la raja.
La persona que tenía puesta su lavada polera de los Rage Against The Machine se hizo a un lado cuando vió la peligrosa pulsera que Cristobal tenía puesta en su brazo derecho. En esa misma tienda se mostraba con soberbia la edición limitada del disco remasterizado de KK-Urbana. Sintió ganas de destrozar el local de un golpe y llevarse ese disco (pues su cassette parecía acompañado de un pescado con cebolla a todo freír por lo gastado y mal grabado que estaba). Su idea era asaltar a los dos adolescentes, pero ya era muy tarde, pues se habían escapado. Al sacarse la idea de la cabeza se fue frustrado hacia cuyo antro repleto de gente "normal" que se reía de su descuidado vestir. Se mete la mano en el bolsillo izquierdo, y aprieta play en su Walkman. El disco "Ahora! de los Fiskales Ad-Hoc empezó a sonar
-En este país culiao, lo único que se puede sentir al respecto es odio!
La palabra "odio" fue gritada a todo pulmón por parte de Cristóbal, lo que hizo que las personas a su alrededor lo miraran. Pues a Cristóbal no le importaba las miradas, pues se sentía demasiado seguro con su nueva compra y su estatura de 1.85mts. Los Fiskales seguían escupiendo odio en sus audífonos.
-Bien lustrados buen hombre - dijo un empresario con su bolsita de Kentucky Fried Chiken al señor que lustra zapatos.
El señor, mientras lustraba los polvorientos zapatos de aquel sujeto peinado a lo Morrisey, se percata que la persona que venía de vuelta era el mismo a quien había humillado y burlado. Para hacer más agradable la calurosa tarde le grita:
-¡Al fin te subiste el cierre!. ¡Cabeza de espinaca molida!
Cristóbal no lo pensó dos veces y se dirigió con toda furia hacia el flacuchento y barbudo señor. El brazo derecho lo levanta mientras corre, se prepara para el ataque. Era como el interior del casco de Robocop, pues sólo existía un objetivo: Destruir sin compasión a ese decrépito señor. No se da cuenta que tenía sus desgastados bototos desabrochados y al pisar con su pie izquierdo el suelto y sucio cordón se resbala. Con su mano derecha trata de amortiguar la caída, pero luego se da cuenta que en ese brazo tenía puesta su nueva compra homicida. En cosa de segundos el clavo atravesó su ojo, de una manera muy parecida a Braindead (traducida como "muertos de miedo") de Peter Jackson, en donde la abuela le aplasta el ojo a esa especie de ratón-mono. Un chorro de pus salió disparado y quedó pegado en la bolsa de KFC del empresario. La risa del señor que estaba lustrando los zapatos se transformó en una culpa terrible. El voyeurismo cada vez se iba aumentando. Pareciera que todo fuera un espectáculo, incluso habían personas que miraban hacia arriba para encontrar la supuesta cámara indiscreta.
-Papi. ¿Porqué hay tanta gente allá abajo? - Le pregunta un niño a su progenitor mientras disfrutaba su Mc-combo 4 lleno de lechugas sintéticas con químicos para dar un aspecto natural a las tiesas lechugas.
-Debe haber pasado algún accidente.
El ojo de Cristóbal estaba todo reventado. Su rostro estaba lleno de tibia y salada sangre pegada a su cuerpo por culpa de su desabrochado bototo derecho y su pulsera con clavos incrustado en su rostro. Del suelo se evaporaba la sangre. Los perros que vagabundeaban por ahí empezaron a langüetear aquella sangre caliente que es testigo de que lo ocurrido no se trataba de un espectáculo de televisión como lo creían en un principio las personas. El señor lustrador de zapatos se encuentra hablando a las cámaras de Televisión Nacional de Chile:
-Los jóvenes de hoy en día no sé en que estarán pensando. Yo lo vi todo. Incluso traté de evitar aquél accidente. Pero las cosas son así pues señor televidente, esta sociedad cada vez está en decadencia. Yo lo vi todo, y lo lamento mucho. De verdad.
Al terminar su falso sermón le pregunta a la persona que estaba a cargo de la cámara:
-¿Y me va a pagar por exhibir mi imagen a todo Chile?
-No. usted sólo es testigo de lo que vio. eso no tiene precio.
-¿No digo yo?. Esta sociedad cada vez está en decadencia. Puras mentiras. Pura basura.
[2004]

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